Yo como para alimentarme, no para tranquilizarme. Hambre emocional

La mayoría de las personas tenemos una personalidad adictiva que nos lleva a abusar de elementos externos para calmar sensaciones intensas internas. La comida es uno de los recursos más utilizados como ansiolítico emocional.
La comida está muy vinculada al amor, de hecho el primer contacto que tuvimos con ella fue a través de mamá. Nuestra madre cuando eramos bebés nos daba amor y comida, estas eran nuestras dos necesidades fundamentales de recién nacidxs. A través del amor que recibimos de mamá, nosotrxs desarrollamos nuestro auto-amor, a través de la relación con la comida que tuvimos de bebés o niñxs, así es nuestra relación actual con esta. Y por supuesto que detrás de esto que te cuento, hay muchos traumas que es necesario echarles una mirada para saber de donde vienen, pero ahora es nuestra responsabilidad como adultxs hacernos cargo de nosotxs y esforzarnos en cambiar estos patrones para no seguir haciéndonos daño.
¿Y que podemos hacer para poder frenar y/o dejar de usar la comida como tapadera emocional?
Para mi lo fundamental es comenzar a darte todo el amor que necesitas, el amor que reclama tu interior. Dejar de consolarlo con comida, creando una satisfacción instantánea pero no duradera, porque realmente nunca te sentirá satisfecho porque no es esto lo que necesita.
Te invito a que imagines algo, hay un niño viviendo dentro de ti que esta pidiendo azúcar, bollos, patatas fritas,… o cualquier cosa que normalmente tu suelas comer con hambre emocional. Detrás de la demanda de esos alimentos lo que te está pidiendo este niño es atención, presencia, que pases tiempo con él, que le des cuidados y realices con él actividades que le gusten. Este niño eres tu. Cuanto más dediques tiempo a cuidarte y a hacer lo que más te apetece hacer, cuanto más desarrolles los anhelos de tu alma, menos vas a necesitar consoladores emocionales como la comida u otros.
Consejos:
  • Revisa tu vida: ¿cada día te dedicas un ratito a tu auto-cuidado y disfrute? ¿Estas desarrollando a nivel profesional lo que te apetece realmente hacer? ¿Estas viviendo la vida que deseas? ¿Estas en una relación satisfactoria que te hace crecer? …Si no es así, empieza a dar pasos hacia el cambio. Este siempre es difícil y a veces nos trae sufrimiento, pero es necesario esforzarse en hacerlo para crear salud, y después de ese vértigo/sufrimiento por deshacerte de lo que no esta en tu verdad, vendrá muchísima satisfacción y auto-realización.
  • Ponle límites a tu mente. Si marcas pautas fijas ayudas a que la mente no busque mil y una disculpas. La gula va a colar por cualquier rendija que encuentre, por cualquier duda que haya, pero si pones límites claros e inamovibles la puedes mantener bajo control. Con esto no quiero decir que tienes que ser una persona estricta que come absolutamente todo correctamente, esto puede producir mucho estrés y alejarte de situaciones que también te nutren, y a veces hasta llevarte rebotadx al otro extremo. Lo ideal sería que un porcentaje pequeño de tu alimentación también te permitas disfrutar sin estos límites. Entonces ¿como hacemos? Decide en tu semana 1 ó 2 días en los que te permites relajarte con la comida, y el resto de la semana comes muy saludable, bien combinado y con un alto porcentaje de alimentos vivos crudos. A tu mente la mantienes a raya, pero le dejas un poco de cancha para que no te presione mucho, pero es una rendija con limites muy claros. Hasta te diría que elijas un día de la semana concreto para no dejar ninguna posibilidad de descontrol.
  • A veces la gula por comer es sed, bebe agua antes de meterte el pedazo en la boca y espera un poco haber que pasa.
  • Haz unas respiraciones largas, lentas y profundas, conecta con como te sientes, las emociones que están en ti en ese momento que el que estás sintiendo la necesidad de comer, y pregúntate ¿realmente tengo hambre? Y si es un no, pregúntate entonces, ¿que es lo que mi niño interior necesita?
  • No comas ningún alimento procesado, industrializado, para calmar el ansia de comer. Los alimentos con aditivos producen mayor sensación de adicción. No es lo mismo comer pan blanco industrial que un pan de espelta ó centeno ecológico. El primero nunca te saciara, y el segundo si y no te pedirá más. Intenta que los alimentos que comas sean lo más limpios y naturales posibles.
Por ejemplo si tu adicción es al dulce podrías comer:
– Plátanos y dátiles ó uvas pasas
– Pan con tahin y miel
– Leche vegetal con cacao puro y miel
– Dulces que tu elabores sin azúcar blanco y con edulcorante mas sanos (sirope, panela,…)
– Queso con miel
– Yogur con miel o sirope
– Pan con miel
  • Pero en el caso de la adicción al dulce, cerciórate primero que estas comiendo suficiente azucares de calidad a lo largo del día. Sobre todo intenta comenzar tu día con frutas. Si comes suficiente fruta tu organismo te va a pedir menos dulce. La fruta siempre se debe de comer sola, nunca mezclada con otros alimentos.
Espero que mis consejos te puedan ayudar. Como ya te dije, la relación con la comida puede ser una gran guía de como estoy viviendo. Y también te aconsejaría que comas con respeto, a través de la comida tenemos nuestra relación más cercana con la naturaleza. Cuanto más conciencia pongas al alimento, cuanto más despacio comas, más nutridx te vas a sentir y menos necesitaras estos parches de comida.

 

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Soy Eva Massana, profesora de Yoga Kundalini, Naturópata Higienista y Masajista Shiatsu

Mi propósito es poder enseñar y acompañar a las personas en el buen arte de recuperar la salud, aprender a cuidarse de forma natural y responsable, y reencontrar la genuina y única misión de vida.

Toda mi experiencia de vida, de mis procesos de autosanación y de crecimiento personal, lo pongo al servicio de mis pacientes.

Eva Massana

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